
Esta reflexión nace en torno a una cuestión muy particular que se esta generando en nuestro país, hablo de las próximas elecciones. Un tema que ha dado mucho de que hablar, pero que en esta ocasión al igual que en casi todas, ha suscitado numerosas contiendas, dimes y diretes, entre otras cuestiones. La inquietud por este tema, nació a raíz de un anuncio publicitario del IFE, en el cual se declaran algunas cuestiones como una relación de equidad y el derecho de la mujer a participar en la toma de decisiones que el país necesita.
Al observar esta clase de publicidad surgieron dos cuestiones las cuales manifiesto a continuación ¿porqué era que las mujeres deberían votar? si bien es un derecho constitucional el de ser elegidas y que estas voten, ¿se puede considerar que tal artículo constitucional es respetado?
Mi segunda la resolví investigando algunos datos estadísticos en Internet, los cuales me sorprendieron, ya que desconocía tal situación. Pues bien, debo contarles lo que encontré, fue en 1916 cuando se reconoce en los estados de Yucatán, Chiapas y Tabasco la igualdad jurídica de la mujer para votar y ser elegida en puestos públicos de elección popular*. Pero no fue sino hasta 1947 cuando se reconoce a nivel nacional el derecho de las mujeres a votar y ser votadas. Según los porcentajes consultados, el nivel de participación política en las distintas esferas gubernamentales desde 2001 a ido en aumento, teniendo como consecuencia una mayor presencia de mujeres en los puestos de senadurías y diputaciones, también hay visible partipación de estas en algunos municipios y algunas han llegado a ser gobernadoras.
La respuesta a la primera pregunta obedece más a una reflexión personal, ya que existen numerosas opiniones respecto al tema, pero ahora daré la mía. Las mujeres debemos salir a votar porque es un derecho que tenemos como ciudadanas, la lucha por que se reconociera fue ardua y a su vez larga, es el reconocimiento a todas aquellas mujeres que pelearon y dieron su tiempo por esta causa, con el fin de que las mujeres fueran escuchadas.
Otra de las causas sería que son las mujeres quienes deben hacer legislar para que los derechos de las mujeres sean respetados, son estas quienes conocen que tipo de iniciativas les beneficiarán. Emitir nuestro voto nos da derecho a manifestarnos en contra de aquello que como ciudadanos, en tanto que parte de una democracia, nos afecta.
Agradecería a usted, mi estimado lector, deje sus comentarios acerca de esta reflexión.
Nohemí Casas Facio

