"Lo que la gente llama historia es el producto
de la insensatez, de decepciones, de crueldad
que han deformado la verdera historia de la
humanidad".
León Trotsky. Tolstoi, poeta y rebelde.
El fin de la historia (como ciencia) no es meramente filantrópico. Entendiase por ésto que, aunque el objetivo que pretenda sea al estilo "premio Nobel", jamás alcanza completamente su función. Por ello la relego a simplemente un "buen café". Y sin embargo NO significa que su estudio sea inútil.
La Historia como producto social, producto del hombre, un ser de múltiples fuerzas, jamás será a blanco y negro. Lo más dificíl de entender, es que forma parte de cada uno de nosotros, que por mínimo que parezca el individuo y su fuerza accionaria es de proporciones totalmente colectivas, así pues, la historia descansa en cada unidad social, al escribir un diario, al tomar una fotografía o entrelazar nuestros nombres con un corazón en la corteza de un árbol, de tal suerte que dejamos una huella de nuestra existencia, algunas son grandes otras pequeñas, nosotros mismos somos fuentes históricas, ¿Por qué renegar entonces acerca de ella? Tal pareciera que el ser humano se niega asi mismo como ser pensante y creador.
Me parece que ésta ciencia va más allá de nuestro tiempo, su utilidad no ancla en el presente sino que viaja a futuro y se escapa de nuestras manos, de tal suerte que el conocimiento generado y el poder adquirido por ésta es una visión pasajera y desechada que solo en tiempos venideros logra cometer importancia en algún orden o movimiento revolucionario.
Es menester no generalizar, pues por otra parte, su estudio podría detenerse entre nosotros como creadores, y beneficiar a sus autores a la vez que a su medio, sin embargo, tan embutidos como estamos, la olvidamos. Así pues, es ese su mayor problema, la real utilidad de la historia como herramienta común en la vida.
Es cuestión de pillaje, casi una burla el como no somos capaces de ver en la "memoria histórica" posibles soluciones y el cómo no la aprovechamos a nuestro favor. Ejemplo claro, las tribus de África dividas por fronteras de un imaginario moderno que destruyeron conceptos antiquísimos provocando una crisis bélica entre ellas: si alguien les hubiera advertido de los hechos pasados que inevitablemente los llevaron a eso, la situación posiblemente se hubiera evitado.
Y como mi buen amigo Héctor Gómez dice, si el "poder" adquirido por su estudio ha sido aprovechado para generar los males sociales, en teoría, también podría generar un bien colectivo.
Los invito pues a que reflexionemos acerca de nuestra vida cotidiana y a no perder la capacidad de asombro. Por lo mientras yo seguiré degustando deliciosos cafes en compañía de mis colaboradores y amigos, expandiendo ideas que viajen a un futuro y que esperen por nosotros pacientes y fértiles.
Fuente:
Trotsky, León. Literatura y revolución. Juan Pablos. México. 1973.


por mi parte, pienso lo siguiente:
tenemos que partir por la diferenciación de conceptos
la conciencia social, no se refiere a una manera "humanística o bondadosa" de ver a la historia, es decir, no se trata de "ayudarnos" con el ejemplo de la historia...
ser trata más bien de la construcción de las sociedades y sus lenguajes... la cultura que resulta de ésos procesos históricos va dejando una conciencia social, es decir, lo que hace que el hombre se de significación en el mundo todo aquello que lo hace autodefinirse. En el arte, en el sistema económico, político, religioso...
por lo tanto la historia sí ayuda a crear una conciencia, la cual tal ves es invisible pero permanece en cada época, a la vez muta y cambia por su mismo presente y aportación.
Ahora bien, el sentido filantrópico de la historia se sujeta al investigador y al enfoque con el que él ve en esa historia, ¿para qué quiere saber cosas del pasado? ¿Qué fin tiene? o como me preguntaron ¿de que le sirve a un albañil saber que comían en el siglo xvii?
como investigadores, nuestro trabajo es establecer esos lazos de relación, de representación, ser el medio que permita hacer un cambio social, repensar la historia, debe evocarnos a dejar las aulas y ver por un fin común... sé que para muchos esta idea es demasiado utópica y remarco esto tiene que ver en cómo es que vemos a esa pasado
¿se trata sólo de datos curiosos que sirven para contarse en cafés?
¿sólo para reflejar intelectualidad y tener relatos que dejarán sorprendidos a unos cuantos?
Es tarea de todos, los que estamos en estas generaciones crear cosquillas al sistema, tratar de modificar las cosas, el problema que detecto es que se tiene un miedo al cambio, a arriesgar para tratar de hacerlo, ya no se piensa en movimientos grandes, ni siquiera la pasión nos ayuda a ser creativos y a trabajar sobre lo que nos gusta, vemos al "otro" como un pendejo que no nos va a enseñar nada siendo que la base está precisamente en la diversidad, todos conformamos estas sociedades y de nosotros depende si siguen dormidas o si por fin se levantan a buscar nuevos mañanas.
nos hace falta soñar, imaginar y crear...
desde cada postura, nadie es más que nadie, ni está exento de pensar, al contrario como seres humanos tenemos la capacidad de decidir y de filosofar, no importa si no tienes escuela, o si trabajas vendiendo tacos, cada quien vive realidades distintas y creo que tenemos la posibilidad de influir, sin importar si eres o no u profesional....
Nota 1.
No sé si en este blog están permitidas las groserías
ja
claro que no hace falta soñar ni crear, por eso mismo la historia se ha visto afectada, siempre dependiendo de quien la escriba, y asi solo leemos y creemos lo que una mente subjetiva dice
si no se debe soñar ni crear, estamos muertos...
en la vida el ser humano está inmiscuido en dos ambitos en lo subjetivo y lo objetivo no puedes dejar de lado ni uno ni otro para hacer cualquier cosa, hasta los matematicos imaginan,
la historia es sumente subjetiva