
Josue Miguel Monsen Saldivar
“Jugar sin hinchada es como bailar sin musica.” 1
"Heeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee…. Pu……o", es el grito de la afición en el que se une el estadio justo al momento en que el portero rival despeja desde la portería. Esta y otras expresiones solo se deben al famoso jugador número 12, al hincha o sea al aficionado, aquel que hace sacrificios para conseguir una entrada, la playera del club o un autógrafo. Y uno de los sinónimos que se le da a este es el de hincha, “según la leyenda la palabra tiene su origen en Uruguay. Se le otorga a un aficionado del Nacional de Montevideo, encargado de hinchar los balones y de ser el más entusiasta seguidor de la grada.”2 Al fin de cuentas el aficionado es el que sufre por el equipo, ya sea una final, un descenso o un clásico, en esto el aficionado “agita el pañuelo, traga saliva, se come la gorra, susurra plegarias y maldiciones y de pronto se rompe la garganta en una ovación y salta como pulga abrazando al desconocido que grita el gol a su lado.”3
Pero no todo es un bello momento dentro de la afición, por contraparte al verdadero aficionado se encuentra aquel que confunde la pasión con el bandolerismo, en donde por solo ser del equipo contrario muchos se sienten con el derecho de agredir físicamente al rival o hacer destrozos dentro y fuera del campo, un ejemplo en esta situación serian los Hooligans, los cuales en un principio eran “una especie de ritual escocés: al ganar a Inglaterra a finales de la década de 1960 se convirtió en delincuencia. A partir de 1980 se habla más abiertamente de barbarie y salvajismo.”4 Algo importante para mencionar es el concepto de las masas en donde el hooliganismo (claro esta que no necesariamente se tiene que ser Hooligan para estar incluido en estas, el movimiento dentro de los estadios y fuera se da en todo el mundo) manifiesta una estrategia de reconocimiento colectivo para personas que no tiene una solución individual, de ahí la tensión constante entre el juego y los espectadores, entre la escena y las gradas, tensión que puede desembocar en comportamientos imprevisibles.”5
Finalmente por muy millonario que sea un equipo o por lo bien que este estructurado su plantilla de jugadores, el club no es lo mismo sin la entrega y el apoyo que le brindan los aficionados, los cuales son los que crean a los ídolos, los que muchas veces hacen presión para que quiten o pongan a un jugador o director técnico, a ellos pues se les debe de dar el mejor espectáculo.
Fuentes
1.Eduardo Galeano, El fútbol a sol y sombra, Siglo XIX, 6 edición, México, 2004.
2. Alfred Wahl, Historia del fútbol, del juego al deporte, Ediciones Grupo Zeta, 1 reimpresión, Barcelona, 1998, p.126, [Traducción de Francesc Reyes]
3. Eduardo Galeano, El fútbol a sol y sombra, Siglo XIX, 6 edición, México, 2004. p. 7
4.Alfred Wahl, Historia del fútbol, del juego al deporte, Ediciones Grupo Zeta, 1 reimpresión, Barcelona, 1998, p.140, [Traducción de Francesc Reyes]
5.Ibid. pp. 141-143
Foto. flickr


Norbert Elias tiene un excelente libro sobre estos asuntos.
pues es muy certo lo q dices,
aunque metiendote en el tema
de q los aficionados son los q presionan para q salga un jugador o un tecnico,
pienso q eso esta mal,
se tiene q respetar las decisiones q se toman adentro,
no qerer hacerle a expertos en el futbol
gracias a la aficion hay futbll son los que generan todo.
pero cuando se juega un partido son los cantos de la aficion que en el minuto 90 te hacen sacar fuerzas del corazon para aventarte un spring de 100 metros para tratar de lograr un gol o impedirlo.
es increible lo que el apoyo de esa gente te puede probacar.
azul y oro de corazon y hasta la muerte.
atte.
jose mireles