Algunos dicen que estamos aquí por la nada, que venimos sólo de una sopa bioquímica que se origino en un gran mar otros afirman como verdad absoluta que a Dios un buen día se le ocurrió crearnos y que aparte nos dio un propósito del cual no pienso hablar porque no lo entiendo, muchas son las teorías que existen al respecto. Y pues bien, hablar de la muerte en estos días que la violencia nos ahoga, es ponerle los cabellos de punta a cualquiera. Será que no hay una solución a esta psicosis, alguna vez escuche que estamos esperando un cambio de conciencia para el 2012, ¿pero hasta el 2012? por favor, no podemos seguir esperando que la magia solucione nuestras vidas, escuchando a los televidentes que llamaban a un noticiario uno de estos días, una señora decía lo siguiente: Hemos recibido amenazas en los últimos días, mi esposo y yo somos jubilados, lo poco que recibimos de pensión apenas y nos alcanza para nuestros gastos, ¿usted cree que yo tengo dinero para pagar lo que me están pidiendo? la señora termina preguntando lo siguiente: ¿qué es lo que puedo hacer?
Casos como este son ya cosa común en nuestra ciudad y en otras partes del mundo, el ángel de la muerte ronda nuestra casas, en algunas ya se atrevio entrar, cierto es que no podemos saber cuando llegará, no se me ocurre una solución a tanto caos social, ni a tanta violencia, ¿armarnos? eso hasta causa risa ya que si asesinas a tu agresor serás más castigado que el, la justicia no existe más que solo para aquellos que pueden comprarla.
Yo como habitante de esta ciudad, y con conocimiento de causa, no me siento seguro al salir ni siquiera a la esquina, aunque las autoridades digan lo contrario y compren más armamento y aunque venga todo el ejército, no nos garantizan que alguien no nos este esperando afuera de nuestra casa para dispararnos, que terrible vivir de esta manera, al igual que la televidente pregunto ¿Qué podemos hacer? muchos me plantearán soluciones pero acaso estamos dispuestos a unirnos entre vecinos para protegernos, cuando ni siquiera estamos seguros si le bridaremos la mano a nuestro prójimo en problemas. Reflexionemos acerca de lo que sucede a nuestro alrededor y seamos capaces de pensar como podemos ayudarnos entre nosostros, ya que como esta visto y comprobado las autoridades aún con sus 50 patrullas nuevas no pueden solucionar nada.
Casos como este son ya cosa común en nuestra ciudad y en otras partes del mundo, el ángel de la muerte ronda nuestra casas, en algunas ya se atrevio entrar, cierto es que no podemos saber cuando llegará, no se me ocurre una solución a tanto caos social, ni a tanta violencia, ¿armarnos? eso hasta causa risa ya que si asesinas a tu agresor serás más castigado que el, la justicia no existe más que solo para aquellos que pueden comprarla.
Yo como habitante de esta ciudad, y con conocimiento de causa, no me siento seguro al salir ni siquiera a la esquina, aunque las autoridades digan lo contrario y compren más armamento y aunque venga todo el ejército, no nos garantizan que alguien no nos este esperando afuera de nuestra casa para dispararnos, que terrible vivir de esta manera, al igual que la televidente pregunto ¿Qué podemos hacer? muchos me plantearán soluciones pero acaso estamos dispuestos a unirnos entre vecinos para protegernos, cuando ni siquiera estamos seguros si le bridaremos la mano a nuestro prójimo en problemas. Reflexionemos acerca de lo que sucede a nuestro alrededor y seamos capaces de pensar como podemos ayudarnos entre nosostros, ya que como esta visto y comprobado las autoridades aún con sus 50 patrullas nuevas no pueden solucionar nada.



¿Qué haremos? Indudablemente seguir el consejo de Televisa, orar a la virgencita de Guadalupe, mandar a nuestro hijos temprano a la escuela (aunque seguramente le pedirán cuota) y partirnos el lomo trabajando.
Já!!! Nah son mamadas... Lo que digo es que, en efecto, la cosa esta fea y ya sea la crisis social o la económica, esto infecta de manerna profunda todo nuestro sistema, y no me refiero a la organización social, sino al mismo individuo.
Sin embargo, la praxis de la paranoia y las preguntas sin respuesta no son el escaparate.
Habrá que observar, dentro de algunos años, la respuesta que la sociedad dió a este caos juarense.
Sabremos pues, cuando miremos pa' tras, cuál fue el verdadero impacto de la muerte de algún vecino, de las chicas desaparecidas o de las cuotas en las ciencias y artes, por ende en la cultura.
Al menos, a juzgar por que ya no pasan esos ridiculos comerciales en Televisa acerca de la crisi económica, creo que la sociedad respondió ante ellos de forma negativa, y si Televisa lo sintió entonces eso significa que a pesar de los superfluo que aveces parecemos como nación, estamos cambiando algún pedacito de conciencia.
Tenemos que dar lugar a la crítica, y esees el trabajo que le toca a cada uno de nosotros, desde el señor de la tienda hasta el más eminente Doctor en Odontología en Ciudad Juárez. Es pues también momento de acción de nosotros los universitarios como investigadores.
¿Qué haremos? Efectivamente... ¿Qué haremos?
Apoyo el comentario anterior, hay que ubicarse y pensar en la responsabiidad que tenemos como historiadores o aspirantes. Formarnos mucho, para intentar comprender y aventurarnos a dar alguna explicación amplia, no lineal ni funcionalista a la complejidad que vivimos. Hay muchas trincheras, esta es una ¿no creen?
Graciela Manjarrez